29 de junio de 2022

Historia Con Frecuencia

Deporte y Cultura

«Los invisibles de siempre» de Pablo Leger llegan a 9 de Julio

«Los invisibles de siempre»; la genial obra de teatro de Claudio Gotbeter, en esta oportunidad digirida por Pablo Leger, y con las impecables actuaciones de Elba Bertone (premio mejor actriz XVIII Fiesta Provincial del Teatro) junto a Patricio Ariel Martínez  (mención mejor actor instancia regional de la Fiesta Provincial del Teatro).

Es una movilizadora comedia negra a la que el director, a la hora de plantear la puesta en escena, imaginó con algunos tintes de grotesco y recurriendo a la utilización de media máscara en algunos pasajes, como así también teatro de los objetos.

En líneas generales, la dramaturgia nos presenta una historia desbordante de conversaciones íntimas, pero que en escena aparecen en voz alta en las voces de cada uno de los actores.

La obra narra dos historias que se cruzan: por un lado aparece Clarita, quien desesperadamente busca un motivo para que la vean, y por otro lado Urbano, haciendo peripecias típicas de un hombre que busca una razón para reír y llorar.

A lo largo de la dramaturgia, y de manera magistral, aparecen el desencuentro, la imperiosa necesidad de ser rescatados y el peligro de ser felices.

¿POR QUÉ “LOS INVISIBLES DE SIEMPRE”’

Porque es un texto que me permitió utilizar todas las técnicas sobre las cuales vengo trabajando desde hace años. La dramaturgia de Gotbeter mezcla -queriéndolo o no-, ribetes de grotesco, psicodrama, teatro del oprimido, teoría de sub personalidades y hasta el teatro más aristotélico; pero siempre a través del humor negro. Clarita es una mujer gris, que vive entre la costura -como metáfora del encierro y la opresión-, y los soliloquios -psicodrama-, que hace todos los domingos en el cementerio. Urbano, por su parte, es ramo de flores marchitas pero que -aún así-, sigue intentando recuperar su frescura. Ambos forman un dúo querible, de esos que dan ganas de abrazar para contener, consolar y ayudar a salir del encierro en el que están.

¿CÓMO SE ENCARÓ ESTA PUESTA EN ESCENA?

Desde una mirada absolutamente poética, desde la poética de la imagen. Más de lo que pensé antes de comenzar a trabajar firme en ella. Me permite abordar conceptos como “izquierda y derecha”, tan en boga hoy; como así también el desafío de hablar de soledad, invisibilidades, tristezas, emociones y sentimientos siempre desde un costado poético, rescatando la belleza de la imagen, aunque lo veamos sea doloroso desde lo real. Aposté a un montaje que permita el debate posterior, la “charla de café” y la investigación unipersonal para saber de dónde viene el concepto de “derecha”, de “izquierda”, qué significa una pareidolia, por qué no sabemos ver lo que miramos, etc.

¿CUÁL ES EL NUDO DRAMÁTICO DEL TEXTO?

Ahí radica uno de los secretos de este “tanque” que es “Los invisibles de siempre”: la simpleza de la historia, pero la riqueza que contiene. Podría decir que es -desde el punto de vista argumental-, una historia “chiquita”: una mujer que se siente invisible y va todos los domingos al cementerio para hablar con los muertos, porque son los únicos que no la contradicen. Y ahí, justamente, trabaja Urbano. Su labor consiste en cuidar ese cementerio. Sin embargo, esa sería la precuela. Cuando las luces se encienden, vemos a ambos personajes a lo largo de una hora manteniendo diálogos con el otro y consigo mismos, pero jamás se ven cara a cara. Todo ocurre en sitios diferentes, marcados únicamente por colores de luces, sin la necesidad de utilizar paredes o escenografías diversas.

¿CUÁL CONSIDERA ES EL MENSAJE FINAL QUE DEJA LA OBRA?

Cientos. Posiblemente, miles. Pero lo maravillosamente curioso es que todos los mensajes parten de un “mensaje padre”: la adicción. Y cuando digo adicción, no hago referencia al uso de estupefacientes, sino a la imposibilidad de decir. “Dicción” es decir. Por el contrario, “adicción” es no decir. Ni Clarita ni Urbano pueden “decir” lo que tienen para decirse el uno al otro. Y es ahí donde aparecen los mensajes… ¿sabemos ver, además de mirar?, ¿sabemos cómo huele nuestro amigo?, ¿con qué puede compararse el pelo de nuestra madre?, ¿Qué vestía ayer la persona que me atendió en el supermercado? Todas preguntas que quedan flotando en el aire justamente porque -buscándolo o no-, todos invisibilizamos al otro, y el otro nos invisibiliza a nosotros.

¿QUIÉN ES PABLO LEGER?

Se inició en el Grupo Atelana, de Venado Tuerto, en 1985, al ingresar al curso “Iniciación actoral”, con Eduardo Ceballos. Entre 1985 y 1989, tomó cursos con Oscar Fenoglio, Pepe Costa y Juan C. Puppo, y formó parte de la “Comedia Municipal” de V. Tuerto, dirigida por Mabel Martín. En 1989, en Bs. As., estudia en la Escuela Municipal de Arte Dramático. Paralelamente, estudia con Hugo Soto y Juan C. Puppo; y forma parte del elenco juvenil del TGSM.

Ya en el camino de la dirección, se forma en el ex C.C.l del Sur, y en la ya desaparecida “Escalera 75″. Asimismo, fue alumno de Pablo Martella. Años después, y en la búsqueda de un nuevo paradigma en dirección, se relaciona con el psicodrama con Oscar Bureau, Irene Tozzola, Román Podolsky, Raúl Shalom, Andy Haase (Cardboard Citizens London) y Rafael Iaiza (Italian Theatre Method).

Es becado por el Fondo Nacional de las Artes y miembro del 1º Coloquio de artes escénicas en Iberoamérica, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (2017). Por otra parte, en el año 2018 fue invitado a disertar sobre su técnica «Teatro para sentipensar» en el 5º Encuentro de Teatro del Oprimido, en Montevideo, Uruguay.

También fue alumno de Marcelo Savignone (máscara neutra), Marina Barbera (mimo), Graciela Piperno, Matías Gandolfo, Cristina Banegas (Método Ure) y Dora Baret (Sub Personalidades). Participó del Congreso de oficios del espectáculo, realizado en el C. C. Parque De España, en Rosario, organizado por el IFOE; como así fue alumno de Sergio Giosa, en su formación sobre la  búsqueda de la desinhibición del actor; e hizo un intensivo con Nuria Sierra (España).

Fue declarado «Personalidad destacada de la cultura del Distrito de General Arenales», mediante decreto de la Municipalidad de Gral. Arenales, en 2018, y similar reconocimiento recibió en F. Ameghino en 2011En marzo de 2022, fue elegido Jurado en la Fiesta Provincial de Teatro de la Provincia de Buenos Aires, en su instancia preselección zona 15 Oeste, por el CPTI.

PREMIOS DEL ELENCO Y DIRECTOR

Elba Bertone recibió el premio a la mejor actriz en la XVIII Fiesta del Teatro de Santa Fe por su actuación en “Sábado de vino y gloria”; y Patricio Martínez  también fue reconocido como mejor actor en la mencionada fiesta, por su labor en “Pugliese y D’Arienzo”. Pablo Leger, el director, está reconocido como “Mejor director” por su puesta de “Cabaret” en la provincia de Santa Fe; y como mejor director por “La belleza del sueño eterno”.